Agujeros de Gusano

Dicen que los agujeros de gusano son conexiones espaciales entre distintos universos, pasajes teóricos que podrían crear accesos directos, evitando viajes largos e imposibles en el espacio infinito. Puentes de conexión entre dos mundos. No hace falta analizar la teoría de la relatividad para encontrar perfectos agujeros de gusano en la tierra.

Existen esos días cualquiera de verano en los que se abren miles de ellos entre las personas. Agujeros que nos permiten explorarnos, que nos permiten explorar nuestras rarezas, que suenan a carcajadas, a campo, a mar…  y sí, también existe esa ligera deformación de las variables espacio y tiempo después de esos profundos viajes… (como en el universo) todo se aprecia lejano, abstracto… incluso irreal.

No saben de ti

La gente no sabe absolutamente nada de ti, de lo que escondes… de tus secretos más profundos. Y eso me gusta, porque me da un punto de exclusividad, de misterio y de mejor amiga.
Cuando vives etapas importantes, momentos de cambio, viajes espaciales que te cambian la vida, en definitiva… siempre haces recuento; y te apetece abrazar muy fuerte a todas tus estrellas, y dar gracias, porque gracias a ellas hoy eres en gran parte la que eres.  Os contaré algo de mis estrellas, de cada una de ellas y de todas a la vez, por ser esa constelación, a veces explosiva, a veces suave y silenciosa… pero infinitamente preciosa e insustituible en el espacio estelar. (Gracias amigas)

La Plebeya que se convirtió en Reina

“La verdadera belleza brota del corazón y habita en los ojos.”

Espacios, grandes o pequeños, temporales o definitivos. Espacios que creamos con pasión para quedarnos un ratito o por qué no… para quedarnos toda la vida. Y a la pregunta de por qué eres tan maniática del orden, por qué adoras las cestas de mimbre hasta la enfermedad o por qué el blanco invade todas las habitaciones de tu casa y de tu rutina… la respuesta es esa, ESPACIO, reino, planeta, “estar a gusto”.

HOLA Primavera

Llega la primavera… con esa revolución hormonal tan característica, tan loca y tan alérgica. Como cada año, abril a pesar de su inestabilidad general, y sus “lluvias mil”, suele ser el mes donde empiezan los grandes ratos al sol, las primeras páginas del año bajo la sombrilla (sonries, verdad? lo percibo…)
Porque la playa de invierno se vuelve más real, más palpable a la luz del sol; y empieza a dejar atrás sus variaciones, sus emociones e incoherencias estacionales. La primavera aún nos regala esa virginidad, esa pureza absoluta con ciertas cicatrices de tempestades pasadas. Y es que vivir en la playa, al final es un estado, una forma de tocar el mundo, un estilo de vida.

Crónicas Birichináticas desde la LUNA

mujer frente al espejo

Esta eres tú, quien lo iba a decir… frase genial de una compleja película de Isabel Coixet, que marcó un antes y un después en mi forma de mirar el mundo y percibir las pequeñas cosas de la vida. Porque es cierto que encontrarnos a nosotros mismos es una asignatura pendiente en este viaje, en ocasiones lioso, difícil y en forma de laberinto. Pero si algo he aprendido en estos últimos diez años, es que pase lo que pase, aunque creas que no podrás superar esa muralla, al final todo se mueve hacia delante, evoluciona y se matiza, y nada es tan fatídicamente grave, ni tan aburridamente sencillo, porque las cosas son como son, y con eso debería bastar.

Aprendes a filtrar, a dejar a un lado a las personas que no te suman nada, a las que te exprimen y te absorben la energía, porque tras horas de terapias personales y de viajes espaciales… aprendes a decir NO (qué fácil era y cuanto nos ha costado). Porque no eres heroína, ni superstar… y necesitas dormir ocho horas como todo ser humano, con la conciencia limpia, con tus principios inalterados, con tus muebles en su sitio y tu nave espacial aparcada en la puerta, con las luces apagadas y abrazada a la almohada.

Nubes negras que traen lluvia a todo color

lluvia
Porque no todo es lo que parece, y porque a veces las nubes negras y las decepciones nos descubren perspectivas nuevas, personas que nos atrapan el doble… y es que por una extraña ley matemática, todo, en absoluto, ocurre por algo.
Existen ciudades dormidas, susurros y luces que nos traen de vuelta a casa. Luces que entienden tus rarezas incluso mejor que tú misma. El día que decides regresar a la tierra podría ser un miércoles cualquiera, en el que piensas que ningún viaje marciano conseguirá devolverte ya a ese estado de tranquilidad de la niñez… y que la vida terrestre podría merecer la pena a pesar de todo. Así que paras en seco, detienes tu nave… Pues podría ser interesante enamorarse del cielo desde la arena.
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Sería Capaz

“Sería capaz de cambiar el calendario lunar…escalar esta montaña polar y a tu lado aterrizar…”
2016, y 4 años desde que empecé esta aventura, este mundo de viajes al círculo polar, de heladas en Siberia, de veranos en Saturno, de burbujas y más burbujas, de Madys y cafés, de Clementines que vuelan en naves fluorescentes… de gente cósmica, que explora, que percibe esa magia y que no se detiene.
4 años de mundos birichináticos, de historietas, de imágenes y de sueños… porque sólo este espacio me acerca un poquito a ese universo de colores y luces, de personajes y de cráteres que habita en mis pensamientos. Esa realidad mía que se esconde entre las estrellas, y que quizás… por qué no… exista.

La Ciudad Burbuja

Ese lugar donde Birichinata, Mady, Clementine, Marieta y Lora (la pequeña exploradora) fueron felices para siempre.
Vivíamos en una ciudad burbuja, donde las estaciones oscilaban a nuestro antojo, una ciudad de casas con chimenea a pie de playa. La ciudad donde Clementine leía libros al sol, mientras Mady preparaba café en cafetera de latón. Una ciudad donde no existían los principios ni los finales… una ciudad sin tiempo. Pureza estelar, o algo así, ritmos circadianos y conexión; una unión más grande que la fraternal, una amor saturniano a años luz de todo lo conocido.
Porque las decepciones no ocurren en el espacio y mucho menos en aquella ciudad burbuja. Y así es como deberíamos sentirnos toda la vida, en un vuelo arriesgado sobre lugares llenos de sueños.

La Última Glaciación

“La MAGIA es un puente que te permite ir del mundo visible hacia el invisible.
 Y aprender las lecciones de ambos mundos.” Paulo Coelho
CRONOLOGÍA DE UNA GLACIACIÓN
Dicen que la última gran glaciación está por llegar, se predicen periodos descendentes de actividad solar, así que a pesar del calentamiento, la nieve llegará algún día… Ciclos solares en definitiva, nada nuevo, miles de años… un pequeño salto galáctico y vuelta a la edad de hielo.
Siempre he entendido la vida como un pequeño cosmos personalizado (a lo mejor suena pretencioso) pero todos tenemos nuestro propio universo, nuestros propios inviernos profundos y nuestros veranos, primaveras otoñales o otoños de flores… así somos. Seres en movimiento que buscan adaptarse de algún modo, porque al movernos necesitamos esa fase de conexión… lejana de lo meramente físico. Periodos de adaptación severos, que en ocasiones no se producen… y aunque raro, retornamos antes de haber estado.

Carta a una exploradora

“Creo que lo ordinario se da la mano con lo extraordinario, cada día.” Joy
Pensé en escribirte hoy… la noche siempre saca muchas más reflexiones fascinantes que la luz del día, la oscuridad esconde esa vulnerabilidad mágica que nos hace más pequeños, sí! Pero mejores…pedacitos de valentía y trocitos gigantescos de miedo.
A veces te desconectas, y entras en ese mundo de aventuras épicas que sólo tu conoces, y con el que sólo tú sabes soñar. Y es que tu forma de soñar siempre ha sobrepasado con creces todas las posibles y existentes barreras de la realidad. Tus sueños se extendían mucho más lejos de lo conocido… y eso, he de decirte que siempre me ha mantenido enganchada a tu cantimplora.

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