Todo lo que no se ve

Al parecer alguien dijo una vez…
“Las dificultades preparan a personas comunes para destinos extraordinarios.”

Respiré muy fuerte esta mañana, más fuerte de lo habitual… eso seguro, preciosos cafés pre-otoñales. Las luces de agosto se difuminan y se convierten hoy en grises de nubarrones, y no quiero que llueva. Hoy no.

La butaca en la terraza y ese oleaje repetitivo, esas olas que retumban más dentro que fuera de la habitación. Septiembre siempre ha sido nuestro mes de reseteo, de echar de menos, de naufragar. ¿Cómo puede uno perderse tanto en una habitación con cuatro paredes? ¿Cómo puede uno decepcionarse tanto por aquellos barcos que parecen navegar lejos, casi invisibles entre las olas?Yo era de coleccionar barcos, de perseguirlos, de atraparlos en botellas para siempre… absurdo, ilógico… Todo lo que viaja lejos de ti, es porque no quiere hacerlo a tu lado, gran verdad universal (y sí, eso también ocurre en Saturno). Todo lo que no está a tu lado, todo lo que no te consuela cuando lo necesitas… Todo lo que no está, es porque no está, y todo lo que no se percibe es porque no quiere ser percibido. Y contra esta ley o teoría física elemental, no hay poderes humanos que comulguen. Así que no persigas barcos que no entienden tu oleaje, no intentes navegar sobre mareas ajenas a ti. No lo hagas, sólo encontrarás soledad.

Te cuento una cosa… ahora me ha dado por las sesiones de música indie, parece que mi independencia otoñal se refleja también en la música. Mejor sola que acompañada de reptiles que cambian de color, mejor sola escuchando indie que bailando entre apariencias. Amando hasta lo más profundo a esa gente que es amarilla y no se camufla ni siquiera en el campo de batalla. BRINDEMOS POR LA GENTE AMARILLA!

Cierro los ojos y esta melodía invade mis poros, te imagino corriendo por la orilla entre las olas, entre carcajadas… que auténtico eres. Con esa sonrisa partida y esa forma tuya tan peculiar de balancear las cosas… Puede que me gustes, y eso que te vistes raro, nunca fue tu fuerte combinar colores, rayas y cuadros… sombreros de paja y tirantes, y es que todo te sienta bien, mi chico “indie”

Contigo uno quiere quedarse para siempre a pesar de los pesares; porque las mareas se hacen celestes, y se mueven rítmicas, sin sobresaltos, con esa calma indescriptible que te toca por dentro y te arranca algo.
Muchos dicen que eres rara, la verdad es que es normal ser rara siendo interplanetaria, escribiendo libros sin sentido entre cafés y haciendo un millón de cosas a la vez (que siendo francas… ni tú misma entiendes por qué las haces). Un torbellino de ideas inexplicables, de cabeza de chorlito y esa nave espacial amarilla aparcada en la puerta… fluorescente, vacía y estática.
A lo mejor leen esta líneas algunos marcianos como tú, o como yo (y se sienten identificados); o se parten de risa ante todas estas tonterías y no entienden ni una sola palabra de esto que estamos hablando, en esta lavadora mística y galáctica que es El Mundo de Birichinata, pero que me permite respirar, en este planeta que (salvando las distancias) es muchísimo muchísimo muchííííísimo más raro que yo,
Viajar a Marte o al cuarto de la plancha… pero contigo. Siempre contigo
 Gracias por leerme y por vuestros emails. Me hacéis feliz 😉 A seguir caminando! BB
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