No saben de ti

La gente no sabe absolutamente nada de ti, de lo que escondes… de tus secretos más profundos. Y eso me gusta, porque me da un punto de exclusividad, de misterio y de mejor amiga.
Cuando vives etapas importantes, momentos de cambio, viajes espaciales que te cambian la vida, en definitiva… siempre haces recuento; y te apetece abrazar muy fuerte a todas tus estrellas, y dar gracias, porque gracias a ellas hoy eres en gran parte la que eres.  Os contaré algo de mis estrellas, de cada una de ellas y de todas a la vez, por ser esa constelación, a veces explosiva, a veces suave y silenciosa… pero infinitamente preciosa e insustituible en el espacio estelar. (Gracias amigas)
Porque tú (sí tú!)) tienes esa capacidad estelar de hacer que la vida cuente el doble, el triple… y hasta el cuádruple. Porque cuando tu estás… suenan bandas sonoras, y resurge el viejo Ibiza azul, y ruge como las olas. Porque cuando tu estás me siento más yo, más musical, más birichinática…
Me encanta cuando te enfadas… porque no sabes. Y aunque te vuelvas una neurótica empedernida por microsegundos, yo seguiría enamorada de ti (porque tu cara de rabieta no tiene desperdicio). La chica del mono verde, cuantas aventuras serías capaz de inventar en una tarde, cuantas canciones podrías grabar en un CD… Me gusta cuando abres el corazón más allá de la luna y te dejas envolver en una manta, cuando te haces fuerte de repente y conquistas amaneceres. Me gusta cuando haces excursiones a la playa con cincuenta tipos de flotadores y colchonetas, porque no hay mayor felicidad en la tierra, que esa forma tuya de dibujar el verano.

Querida campeona nata, no se que andarás haciendo ahora, probablemente tomando descafeinado de sobre con leche en una taza enorme de desayuno, disfrazada de princesa… La verdad es que nosotras siempre hemos sido de ganar y de brindar con cafés con leche. Recuerdo aquellos días en los que la liga de baloncesto del instituto era casi más importante que la Champion Leage… partidos para luchar con garra y pelear. Lo que nunca te confesé es que lo mejor de aquellos años era que compartíamos la misma camiseta, el mismo equipo, el mismo escudo. No sabría explicar más allá de las palabras esa sensación tan fascinante de pertenencia a algo. Gracias por confiar en mi velocidad, por mirarme de reojo cuando me escapaba por la banda… por creer. Por formar parte de aquellos años locos y de estos, porque aunque sin camiseta… nunca hemos dejado de jugar en el mismo equipo.

Tu forma de recogerte el pelo liso, única y perfecta… como tú. Porque eres natural, sin maquillaje, sin adornos… Mi pequeña rebelde, mi estrella de cine independiente. Contigo cantaría hasta el amanecer canciones de canta autor, viajaría en autobuses hacia destinos insospechados y brindaría con cerveza por lo bonita que es la vida.

Probablemente fuimos la misma persona en el pasado, o fuimos familia en otra vida lejana… o lo seamos en esos extraños mundos paralelos… el caso es que eres tan yo y yo soy tan tú, que me da miedo.
«Todos tenemos miedos, aunque lo bueno de esta vida es que casi nadie nos pregunta cuáles son los nuestros.» A.Espinosa
Gracias por preguntarme cuáles son los míos, gracias por preguntarme qué me pasa… por trasladarte a mis espacios, a mi inventiva, por querer formar parte de ella, por volar… Por empeñarte en entrar en mi cabeza misteriosa y hacerte un hueco.
Parece que fue ayer cuando escribías cuadernos de reflexiones entre las sábanas, cuando mostrabas tus profundidades y me dejabas verte de verdad, sin escudos, sin armaduras. Porque no existe nadie en el universo tan feroz y tan sensible al mismo tiempo, porque sin ti nuestros recuerdos simplemente serían un aburrimiento, gracias por dar esa pizca de locura y magia a las horas… a los días…
Poeta, filósofa de otra época… artista, tu mirada azul estructura el mundo en dimensiones geniales. Me encanta tu impulso, tu perspectiva, tus formas arquitectónicas dibujándose para siempre entre caracolas y ritmos de salsa…
Pequeño desastre, pequeño huracán, si fueses de otra manera no podría encontrarte, no podría entenderte… porque es esa esencia tuya lo que te define. Y te imagino trotando a caballo por playas salvajes, con la melena al viento, con un vestido blanco rajado, perdida entre dunas…
Me gustaría fotografiarte… retratar tu aire retro, atraparte en mi objetivo para siempre y observar tu singularidad. Eres especial, eres irrepetible; tienes esa capacidad de hacer que el mundo sonría, que la tierra se llene de carcajadas… y que todo en absoluto sea mejor, mucho mejor, más de película, de alfombra roja. (DE CINE!)
Vale la pena luchar, por lo que vale la pena tener.
A mis grandes amigas, gracias por elegirme y dejarme formar parte de vuestras vidas
#unaspalabrasdesdesaturno
Gracias por leerme y a seguir caminando, BB
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