Elegir

«Ya estamos en edad de tirar por la borda los sentimientos que no nos sirven para nada… y quedarnos sólo con aquellos que nos ayudan a vivir.» Isabel Allende

Dices que te aburres, que este lugar te atrapa hasta que se te cae encima, que las cosas aquí parecen demasiado pequeñas. Días iguales en inviernos idénticos, que dibujan líneas rectas en el calendario. ¿Sabes qué? Yo también solía decir eso.

No se si serán los años, el tiempo que nos transforma y nos descubre otras personalidades… porque al crecer dejamos de entusiasmarnos con el ruido y empezamos a valorar los silencios. A valorar, lo que al parecer desde el principio había sido «lo importante», y decidimos escuchar la vida, pararnos delante de ese instante y respirarlo dos veces por segundo, porque somos conscientes de que nunca volverá. Y elegimos otras formas de pasar el tiempo, de decorar nuestro propio universo, otras formas de estar en él y de hacer que cuente. Stephen Hawkings dijo una vez que «el universo no sería tan interesante sino fuese el hogar de la gente a la que amamos».

Carta a una super heroína

¿Te acuerdas de aquellos ponys de colores, esos que tenían el pelo fluorescente y olían a fresa..? Conseguir uno a la salida del cole y peinarle el pelo con aquel minúsculo cepillo rosa fucsia era la mayor de las felicidades… ¿Te acuerdas cuando aquello bastaba para conquistar el mundo…? Y sólo vivíamos para ser, con aquella libertad de no necesitar parecer nada más de lo que éramos.

La Reina Amarilla

ATRÉVETE CON LAS MEZCLAS y sé quien te de la gana. Descubre, saborea, prueba… pierde el miedo, deja a un lado lo establecido y diviértete un poco, no? Vamos a dibujar nuestra mejor versión, la más pícara, la más colorida… la mejor de todas las posibles. Vamos a trabajar toda nuestra gama de color para convertirnos en la «reina amarilla», en la abeja reina…sólo así conquistaremos la colmena y nos comeremos el mundo.
ÑAN,ÑAN MUNDO… BIENVENIDAS REINAS AMARILLAS
Una reina amarilla no se rinde, NUNCA, no se detiene… y no se queja. No tiene reino PROPIO porque su reino es el mundo INFINITO, el asfalto y la carretera. No domina la tierra porque CONQUISTA corazones. Una reina amarilla se levanta y busca su mejor versión, esconde sus flaquezas detrás de una buena base de pestañas y AGRADECE a la vida todos sus regalos gratuitos.
Las abejas reinas huyen del ego y pisan fuerte (muy fuerte), atravesando el pavimento con el tacón… rompiéndose las tapillas.

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